Aunque es una novela larga, se lee bien. Sin embargo, confieso que salvo en algunas partes, no me ha enganchado como otras novelas de Dickens. A veces, la trama se hace un poco lenta e incluso un poco previsible. En ocasiones, me ha dado la impresión de ser una novela un poco melosa. Sí es cierto que hay momentos muy emocionantes, tratados con genialidad, pero a veces se extiende mucho en hechos que ya ha venido anticipando y no se decide a concluir.
De todo lo que he leído, a menos de 100 pp. del final, la parte que más me ha gustado es el primer cuarto: su infancia, al lado de su madre, su estancia en el internado, la figura de Steerforth, la muerte de su madre, su trabajo en la fábrica, los personajes de Peggotty y Emilita... Lo mejor de la novela, a mi juicio son las figuras de Peggotty y Agnes.
Hacia el final, me están resultado un poco monótonas las historias de Micawber y su familia, la incansable búsqueda del Sr. Peggotty, la vida con Dora...
Y, ¡como no! el personaje más detestable, malvado, repulsivo, Uriah Heep. Está muy bien caracterizado, pero es también muy previsible. Por ejemplo, era de suponer que algo tenía que ver en la ruina de la Srta. Trotwood. Su supuesta "humildad" (he llegado a aborrecer esta palabra) es una máscara que se pone para aprovecharse de todo aquel que le puede ayudar a enriquecerse y escalar posiciones en la sociedad. Desde un principio, está claro el papel que va a desempeñar este personaje en la novela: es el eterno enemigo de Copperfield, su objetivo es hacerle la vida imposible, intenta alejarlo de sí, ya que constituye un obstáculo de cara a conseguir la mano de Agnes. Él es el primero en ver que el vínculo emocional existente entre Copperfield y Agnes es muy fuerte.
También es muy previsible el papel de Steerforth en relación con Emilita. David le habla de la fascinación que ejerce Emilita sobre él, desde que jugaban siendo niños en la playa. Y a su amigo nada se le resiste, es muy consciente de sus capacidades y de su superioridad. Por otra parte, a Emilita la vida junto a su familia le queda pequeña y es comprensible que se sienta seducido por Steerforth, pues todos lo admiraban. Pero él, según se nos hace saber, no estaba enamorado de ella, aunque yo sigo teniendo mis dudas, porque no la abandona. Más bien creo que es el rechazo de su familia (la influencia de la madre) lo que le aleja de la chica.
No me ha gustado el personaje de Dora. En primer lugar, porque la figura de Agnes, a mi juicio, la eclipsa. Me han aburrido sus galanteos, porque no podía creer que un personaje que tanto me estaba gustando hasta el momento, se pudiese enamorar hasta tal punto de una chica tan superficial, mimada y caprichosa. Lo positivo de esta relación es la gran energía que le da a Trot la sola posibilidad de conseguir casarse con Dora: sus ganas de trabajar para conseguir dinero y una posición respetable. Pero, como tampoco creo que ella fuese tonta, bien podría haber madurado y llegar a compartir más cosas con su marido. Ella misma le dice que debía ser muy triste para él no poder compartir sus inquietudes e ideas, y poder hacer participar a su mujer de su gran vocación de escritor. Ella se sitúa en una postura cómoda, sin querer entrar en el mundo de su marido, exigiéndole que la trate como a una niña-mujer, para mantenerse al margen ya no sólo de su trabajo, sino también de cualquier resposabilidad que le pueda corresponder como persona adulta. Sin embargo, en la hora de su muerte, es consciente de su papel en la vida de David y le dice que ha sido mejor que su vida haya sido corta, de lo contrario, se habría cansado de ella. Y, menos mal que no llegaron a comportir mucho y que sus objetivos e intereses eran dispares, de lo contrario, la muerte de Dora podría haber sido mucho más dolorosa para Copperfield.
Mi personaje favorito es Agnes, y David debió haber sabido esperar pacientemente por ella. Pero de todos es sabido que el amor es ciego e impulsivo, todo contrario de paciente. Dora admiraba profundamente a Agnes y era consciente de que era la mujer que David merecía. Y sospecho que debió confesarle algo al respecto en su lecho de muerte. Espero que no me defraude el final que Dickens ha preparado para la novela, porque quiero ver que David y Agnes acaban juntos.
Otra cosa que me ha gustado de la historia es el modo en que la Srta. Totwood respeta a su sobrino, sin intervernir para nada en sus decisiones, ni en su vida privada. Lo demuestra sobre todo cuando, recién casado David, ve que su mujer no sabe dirigir la casa y que todos (tenderos, criados,...) se aprovechan de su ignorancia. Y acompaña a Dora durante su enfermedad. Ésa es la relación que se espera de un familiar o amigo: estar siempre a tu lado para ayudar, nunca para tratar de tomar decisiones que no te incumben.
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