martes 23 de febrero de 2010

"De profundis", de Oscar Wilde

23 de febrero:
Pienso que Wilde necesitó escribir esta carta tan larga, sobre todo, para hacer análisis de conciencia y para saber anclarse a sí mismo en la situación a que le había llevado su relación con Bosie. Tiene que abstraerse de todo lo que le rodea y buscar un nuevo sentido a su vida. Como él mismo reconoce en numerosas ocasiones, a lo largo de la carta, su paso por la cárcel ha tenido un lado positivo: el haber caído tan bajo, le ha obligado a replantearse su vida, buscando aquellos elementos que le confieren autenticidad. Tendrá que volver a convertirse él en el centro de su vida, para recuperar su autenticidad, su arte, su imaginación, su espontaneidad... Tiene que vivir de espaldas a la Sociedad, porque la opinión general lo constriñe, mata su espíritu libre.
De profundis me ha fascinado, porque me he encontrado a un Wilde que apenas conocía totamente al descubierto. Pienso que, a posteriori, le ha servido para justificar su postura ante el mundo y dar a conocer su verdadera relación con Bosie. Sin embargo, la motivación fundamental del libro creo que ha sido desnudarse ante sí mismo para buscar su verdadero yo, nuevas seguridades sobre las que sostenerse, y volver a ponerse al servicio de la Belleza y el Arte.