Jueves, 18 de febrero
Yo voy por el cap. IV.
Por el momento, lo que más me ha gustado ha sido: la condesa de Pietranera, que es la única que no se aburre de la familia de los marqueses del Dongo y tiene a su sobrino de su parte, en contra de lo que desearía su padre; el abate Blanes, que creo que va a tener su peso en la formación de Fabricio Valserra; y, por último, el propio Fabricio, que se ha escapado de casa para unirse al ejército de Napoleón.
Esta mañana me he reído un poco con las desventuras del hijo del marqués, que creía que era cosa fácil ponerse al servicio del emperador y estar cerca de su ídolo.
Martes, 23 de febrero
Voy por el cap. XII.
Fabricio se ha metido en líos: ha matado a Giletti en defensa personal. Era compañero de Marietta, la actriz de teatro con la que se veía en secreto. Y eso que no parecía haber nada serio entre Fabricio y la chica, pues en numerosas ocasiones se confiesa a sí mismo que no está enamorado, lo de Marietta es un mero capricho.
Veremos cómo se soluciona este lío. ¡Vaya contratiempo para alguien que iba a ser nombrado arzobispo general, coadjutor del Padre Landriani con "futura sucesión"!
Me está gustando la novela. Se lee muy bien. Tiene sus momentos serios: se hace una crítica del rol social de cada personaje de la nobleza; en otros, Fabricio se para a hacer autoanálisis y, en monólogo consigo mismo, nos muestra sus propósitos; se rinde homenaje a ciertos personajes por su valía, y entre ellos destaco al abate Blanes, al que Fabricio considera como su verdadero padre y cuyos presagios, acompañados de sabios consejos y advertencias, se van cumpliendo.
Y estoy disfrutando también con las divertidas aventuras de Fabricio, primero en Waterloo, y ahora intentando eludir a los carabineros para no acabar en la prisión de Spielberg.
Hay muy buenos momentos cómicos en esta novela, con los que te ríes un poco.
Yo voy por el cap. IV.
Por el momento, lo que más me ha gustado ha sido: la condesa de Pietranera, que es la única que no se aburre de la familia de los marqueses del Dongo y tiene a su sobrino de su parte, en contra de lo que desearía su padre; el abate Blanes, que creo que va a tener su peso en la formación de Fabricio Valserra; y, por último, el propio Fabricio, que se ha escapado de casa para unirse al ejército de Napoleón.
Esta mañana me he reído un poco con las desventuras del hijo del marqués, que creía que era cosa fácil ponerse al servicio del emperador y estar cerca de su ídolo.
Martes, 23 de febrero
Voy por el cap. XII.
Fabricio se ha metido en líos: ha matado a Giletti en defensa personal. Era compañero de Marietta, la actriz de teatro con la que se veía en secreto. Y eso que no parecía haber nada serio entre Fabricio y la chica, pues en numerosas ocasiones se confiesa a sí mismo que no está enamorado, lo de Marietta es un mero capricho.
Veremos cómo se soluciona este lío. ¡Vaya contratiempo para alguien que iba a ser nombrado arzobispo general, coadjutor del Padre Landriani con "futura sucesión"!
Me está gustando la novela. Se lee muy bien. Tiene sus momentos serios: se hace una crítica del rol social de cada personaje de la nobleza; en otros, Fabricio se para a hacer autoanálisis y, en monólogo consigo mismo, nos muestra sus propósitos; se rinde homenaje a ciertos personajes por su valía, y entre ellos destaco al abate Blanes, al que Fabricio considera como su verdadero padre y cuyos presagios, acompañados de sabios consejos y advertencias, se van cumpliendo.
Y estoy disfrutando también con las divertidas aventuras de Fabricio, primero en Waterloo, y ahora intentando eludir a los carabineros para no acabar en la prisión de Spielberg.
Hay muy buenos momentos cómicos en esta novela, con los que te ríes un poco.

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