Lo he acabado ayer y me ha gustado mucho. Me ha resultado agradable de leer, a pesar del duro contexto de la Inquisición. El personaje de Cipriano Salcedo me ha encantado, por su autenticidad, por ser fiel a sí mismo hasta el último momento en una época tan oscura.
Yo al menos he conseguido ponerme en la piel de los personajes principales, comprender lo difícil que debió ser para muchos ser coherente con sus ideas, sin levantar sospechas para la Inquisición. Caben distintas opciones en una situación así: la postura de Cipriano es la más heroica. He oído comentar de quien lo considera un imbécil; en cambio, a mi juicio se trata de un personaje nada simple, con un gran fondo de humanidad y que ha tenido que enfrentarse con grandes dificultades a lo largo de su vida.
También podría haber optado por guardarse sus ideas para sí mismo, en su conciencia íntima, a salvo de la amenaza de la Inquisición. Pero los lutaranos buscaban apoyo en otros países europeos -sobre todo Alemania- para convertirse en una fuerza importante. Necesitaban cambiar el contexto de las ideas, en pro de una mayor libertad de conciencia.
La mayor oposición la encontraron en el poder establecido -representado por la nobleza y el clero, que tienden al inmovilismo. Pero también es muy importante el apoyo de la masa, del pueblo, que es el que más disfruta con las ejecuciones y la quema de herejes. Delibes describe con gran maestría la participación de la gran masa ignorante en estos sacrificios.
Debo a esta novela el haber entendido mejor a aquella gente que pagó muy alto precio por defender sus ideas. Ellos jugaron un papel imporante en la defensa de la libertad. El camino hasta nuestra situación actual ha pasado por etapas muy oscuras, y estamos en deuda con toda esa gente.
Puntuando de 1 a 10, le daremos un 9.
Yo al menos he conseguido ponerme en la piel de los personajes principales, comprender lo difícil que debió ser para muchos ser coherente con sus ideas, sin levantar sospechas para la Inquisición. Caben distintas opciones en una situación así: la postura de Cipriano es la más heroica. He oído comentar de quien lo considera un imbécil; en cambio, a mi juicio se trata de un personaje nada simple, con un gran fondo de humanidad y que ha tenido que enfrentarse con grandes dificultades a lo largo de su vida.
También podría haber optado por guardarse sus ideas para sí mismo, en su conciencia íntima, a salvo de la amenaza de la Inquisición. Pero los lutaranos buscaban apoyo en otros países europeos -sobre todo Alemania- para convertirse en una fuerza importante. Necesitaban cambiar el contexto de las ideas, en pro de una mayor libertad de conciencia.
La mayor oposición la encontraron en el poder establecido -representado por la nobleza y el clero, que tienden al inmovilismo. Pero también es muy importante el apoyo de la masa, del pueblo, que es el que más disfruta con las ejecuciones y la quema de herejes. Delibes describe con gran maestría la participación de la gran masa ignorante en estos sacrificios.
Debo a esta novela el haber entendido mejor a aquella gente que pagó muy alto precio por defender sus ideas. Ellos jugaron un papel imporante en la defensa de la libertad. El camino hasta nuestra situación actual ha pasado por etapas muy oscuras, y estamos en deuda con toda esa gente.
Puntuando de 1 a 10, le daremos un 9.

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